Había una vez un barquito  … o  Historia de un despilfarro

El portaaviones Príncipe de Asturias  ha sido el buque insignia de la Armada Española.  Junto con varias  fragatas de escolta, formaba el Grupo de ataque de la Flota. Fue botado en 1982 , le fue entregada la bandera de combate en 1989 y fue dado de baja en 2013.

En  sus 24 años en servicio nunca llegó a entrar en combate.

El proyecto fue considerado en aquellos tiempos, de gran envergadura económica y tecnológica, y  tuvo retrasos y grandes incrementos en los costes, pero el gobierno de Felipe González  lo apoyó y terminó haciendo el buque “a lo que salga” en referencia al presupuesto

El “mismísimo” José Bono, ministro de defensa de la época, reconoció la enorme cuantía final del gasto y dijo en el año 2005; “El comandante del portaviones Príncipe de Asturias, que vale 100.000 millones de pesetas y manda sobre 1.000 personas, gana menos que el director de una sucursal bancaria de pueblo o que un sargento de policía autonómica”.

Costó unos 105.000 millones de pesetas de 1988, el equivalente a 630 millones de € euro arriba euro abajo, de dinero de todos los españoles. En el tiempo transcurrido desde entonces esos 630 millones de euros, habiendo sido invertidos en bonos del estado a 10 años (lo que se supone que no tiene ningún riesgo) ahora mismo valdrían más de cuatro veces más, 2.520 millones de euros, unos 420.000 millones de pesetas.

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Finalmente todos estos dineros y esfuerzos acabarán en una chatarrería, el buque insignia de la Armada española durante un cuarto de siglo, será desguazado en Turquía.

El gobierno ha conseguido afortunadamente deshacerse de más de 10.000 toneladas de acero y  ferralla, de gran envergadura económica y tecnológica. El portaaviones Príncipe de Asturias ha sido adjudicado después de que fuera subastado sin éxito tres veces consecutivas.

El precio de salida fue inicialmente de 4,8 millones de euros, después se bajó a solo 2,9 millones y tras  rebajar el precio de salida a solo 2,4 millones, se ha encontrado por fin comprador, Surus Inversa, que ya desguazó en el año 2014 el petrolero de la Flota Marqués de la Ensenada, también  en Turquía. Se presentaron tres empresas , una española, otra turca y otra hispano-turca. La adjudicataria ha sido la UTE (Unión Temporal de Empresas) formada por la compañía española Surus Inversa y su socio turco Leyal que tiene instalaciones para el desguace de buques en el puerto de Aliaga, en la costa turca del mar Egeo. Los adjudicatarios han ofertado ligeramente por encima del precio de salida, unos 2,7 millones de euros.

La normativa vigente prohíbe que los buques de guerra sean desguazados en países que no pertenezcan a la UE o la OTAN, como Bangladesh o Burundi por ejemplo, sino posiblemente se hubiera conseguido venderlo aún más barato, a una UTE hispano-bengalí por supuesto.

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Resumiendo, el Ministerio de Defensa dio de baja este portaaviones en 2013, con solo 24 años de antigüedad, por el alto coste que suponía su mantenimiento,  unos 30 millones de euros anuales.

En 2014, ante la dificultad para vender el portaaviones, de gran envergadura económica y tecnológica, a otros países, el gobierno consideró que la mejor solución sería venderlo al peso.

No obstante, los cálculos iniciales fueron algo optimistas , ya que preveían que el Príncipe de Asturias  podría llegar a venderse  por un importe entre 20 y 30 millones de euros , afortunadamente solamente se equivocaron en un 90%.

Tras varias rebajas en el precio, aún al peso, el gobierno de España declaró otra vez la subasta desierta a finales de marzo del 2016. Finalmente, han logrado venderlo por poco más de 2,7 millones de euros.

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España no necesitaba, ni necesita en absoluto un portaaviones para su defensa. Un portaaviones no es un arma defensiva, sino ofensiva, su función es únicamente atacar lejos de tus fronteras, allá donde no son capaces de alcanzar los aviones estacionados en bases aéreas o los misiles. ¿A quién pensábamos atacar o invadir en un futuro próximo?

Una gran inversión, un euro recuperado por cada mil trescientos  gastados, 100 millones de  € al año de coste de amortización, más 30 millones de  €  al año de mantenimiento.

Nunca entró en combate, solo sirvió para desfiles, propaganda y grandezas.

¿Quién obtuvo beneficios con su construcción? ¿Quién con su mantenimiento? ¿Quién con su venta?

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