A partir del 27 de noviembre tenemos el glifosato aprobado por la UE para 5 años con España como país puntero en la reivindicación de su uso. Este gobierno que sufrimos, no solo roba el dinero de la caja común, incluída la de los pensionistas, sino que ahora nos quiere robar la vida con el uso de un producto que es cancerígeno (científicamente testado en animales) y del que en poco tiempo, nos “sorprenderemos” que lo sea en humanos.

1) Glifosato:

La UE vuelve a denegar la renovación de la licencia “Tras 18 meses de tensas discusiones, varias votaciones infructuosas y cruce de todo tipo de acusaciones, dentro y fuera del Parlamento Europeo, los eurodiputados siguen sin ponerse de acuerdo, acerca de la renovación de la licencia, que permitiría seguir aplicando glifosato en la UE.” 14/11/2017

Se acaba el tiempo Se vienen barajando varias opciones en cuanto a la dichosa renovación, dado que la licencia actual expira el 15/12. Comenzaron con la propuesta de hacerlo por 15 años, luego ésta fue rebajada a 10 y la última votación, que no alcanzó la mayoría necesaria, era por tan solo 5 años. Esta reducción de las exigencias se debería a un acuerdo entre la Comisión Europea y el Parlamento, dado que este último, a finales de octubre pasado, solicitó que el glifosato fuese completamente prohibido en todos los países miembros de la UE, de aquí a un lustro.

Los acuerdos de este tipo, según el reglamento del Parlamento Europeo, requieren lo que se denomina “mayoría cualificada”, es decir que el 55% de los países miembros (16, de los 28) tiene que votar por esta propuesta, pero, además, esos votos deben ser representativos, de al menos un 65% de los ciudadanos del bloque. Por ahora los países que han votado a favor, entre los que se cuenta España, Estonia, República Checa Eslovenia, Irlanda, Dinamarca, Países Bajos y Reino Unido, son la mitad de los que integran la UE, es decir 14.

Estas mismas naciones son las que vienen presionando, para que se continúe con la aplicación del glifosato, pero hasta ahora contaban con el apoyo de Polonia y de Rumania, que en la última votación se abstuvieron. El caso de España es uno de los más sonados, puesto que la posición del país no solo fue de absoluto apoyo a un producto “probablemente cancerígeno” y que afecta nocivamente al Medio Ambiente, sino que una de sus propuestas, apuntaba a conceder la renovación sin tiempo de caducidad.

glifo.gifFrancia explicó que si se redujera el límite a menos de cinco años apoyaría la propuesta, pero solo con el fin de darles tiempo a sus cultivadores de quitar el herbicida de forma paulatina, de sus campos. Al no conseguir que se aceptase esa rebaja de tiempo votó en contra, junto a Grecia, Croacia, Luxemburgo, Austria, Italia, Bélgica y Malta En Alemania se están llevando a cabo sendas conversaciones con el fin de formar una coalición gubernamental y tener una posición única (contando con el apoyo del Partido Verde), por lo que en esta ocasión prefirió abstenerse, al igual que las citadas Polonia y Rumania, Portugal y Bulgaria.

Ante la imposibilidad de que se llegue a un acuerdo, las presiones de las empresas que emplean el glifosato, especialmente de Monsanto (ver: Glifosato: defenestraciones, sobornos e indecisión) y la inminencia de la expiración de la licencia, la Comisión ha pidió una nueva votación para el 22 de noviembre.

2) Glifosato: defenestraciones, sobornos e indecisión

Los eurodiputados le retiraron a Monsanto el acceso parlamentario, después de que la empresa rechazara participar en una audiencia, sobre las acusaciones de haber influido indebidamente y de manipular los resultados de los estudios acerca de la seguridad del glifosato, principio activo de su herbicida RoundUp.” 24/10/2017.

Mientras tanto, el gigante de los pesticidas sigue haciendo campaña en contra del toxicólogo estadounidense Portier, quien fue uno de los científicos invitados por la IARC, cuando el glifosato se calificó de posible cancerígeno. Por su parte el Parlamento Europeo continua sin decidirse a renovar la licencia del tristemente célebre herbicida y muchos eurodiputados se quejan de que en los debates faltan datos científicos y sobran opiniones, de corte netamente político.

Adiós Monsanto del Parlamento

Al “lobby” de Monsanto se le ha prohibido el acceso al Parlamento Europeo, tras la negativa de la multinacional a asistir a una audiencia, en la que debía responder acerca de las acusaciones de “interferencia regulatoria”, que pesaban sobre ella. Esta es la primera vez que los eurodiputados hacen valer las nuevas reglas, para retirarle el acceso parlamentario, a aquellas empresas que se niegan a asistir a una convocatoria específica, del órgano gubernamental de la UE.

Tras haber recibido la citación a una audiencia organizada por los comités de Medio Ambiente y Agricultura, que además contaría con la presencia de académicos, reguladores y activistas, para dar explicaciones acerca de la acusación de influencia indebida, Monsanto respondió, que no consideraba al Parlamento Europeo un “foro adecuado” para tratar estos temas. Esta actitud provocó la indignación de los eurodiputados, que por amplia mayoría decidieron que los funcionarios de Monsanto ya no podrán reunirse con ellos del Parlamento Europeo, ni asistir a reuniones de comités, ni utilizar los recursos digitales de las instalaciones en Bruselas o Estrasburgo.

unnamed4Los “papeles de Portier”

La empresa de abogados Weitz y Luxenberg representan actualmente a miles de personas, que reclaman a Monsanto daños y perjuicios, acusándoles de que su producto el Glifosato, les ha provocado diferentes enfermedades (cáncer Non-Hodgkin”, leucemia linfocítica crónica, etc.). Irónicamente, a partir de documentos presentados ante la corte por uno de estos procesos, en los que el toxicólogo Christopher Portier figuraba como consultor, Monsanto ha comenzado una campaña de desprestigio en contra de Portier.

La empresa acusa a Portier de tener “intereses creados” y de recibir pagos “extra” de parte de los abogados, para que los resultados coincidieran con sus acusaciones. Portier se defiende explicando, incluso ante la euro cámara, que la asesoría se realizó en calidad de “ciudadano privado”.

El problema reside en que el Dr. Portier ya era asesor de la IARC y que, según Monsanto, fue uno de los principales culpables, de que este organismo declarase en 2015 la “probabilidad” de que su producto estrella, el glifosato, fuese cancerígeno, por lo que acusa a Portier de falta de objetividad y de haber sido sobornado.

Portier se declara inocente y asegura estar siendo objeto de una maniobra de desacreditación por parte de la empresa, pero Monsanto insiste en que, ninguna sentencia que se base en las opiniones y juicios del toxicólogo puede tener validez jurídica. Mientras tanto, en el Parlamento Europeo continua el debate acerca de la renovación de la licencia de Monsanto, para poder seguir vendiendo su producto RoundUp en la Unión Europea, un proceso que muchos se quejan que, se está “politizando”, cuando las decisiones deberían basase únicamente en datos científicos.

3) Ante la falta de decisión de los Estados miembros, la Comisión amplía el período de aprobación del glifosato durante un tiempo limitado

Una vez que los Estados miembros de la UE no han asumido responsabilidades respecto de la Decisión sobre el glifosato, un plaguicida, la Comisión amplía el período de aprobación hasta que la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas emita su dictamen.

La Comisión también había propuesto a los Estados miembros restringir las condiciones de uso del glifosato en la UE. 2017/07.

A pesar de los reiterados esfuerzos de la Comisión para responder a las preocupaciones manifestadas sobre la renovación de la aprobación del glifosato, los Estados miembros no han estado dispuestos asumir la responsabilidad de adoptar una decisión, al no haberse alcanzado la mayoría cualificada en el comité permanente el 6 de junio y, de nuevo, en el comité de apelación el 24 de junio.

En consecuencia, teniendo en cuenta la muy minuciosa y rigurosa evaluación científica de la sustancia activa por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y las agencias nacionales de los Estados miembros, la Comisión ha ampliado hoy el período de aprobación del glifosato durante un tiempo limitado, hasta finales de 2017, a más tardar.

Para finales de 2017 se espera un dictamen adicional sobre las propiedades de la sustancia activa de la Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos (ECHA), el organismo de la UE competente para la evaluación de los expedientes relacionados con la clasificación de las sustancias químicas. Su dictamen se tendrá plenamente en cuenta a la hora de decidir sobre las etapas siguientes.

unnamedLa Comisión ha propuesto también a los Estados miembros restringir las condiciones de uso del glifosato en la UE. Estas condiciones incluyen la prohibición del coformulante tallowamina polietoxilada a partir de productos a base de glifosato, la obligación de reforzar el control de los usos anteriores a la cosecha del glifosato, así como la de minimizar el uso en ámbitos concretos (los parques públicos y áreas de juego). Esta semana se han celebrado los debates con los Estados miembros, que no han resultado concluyentes.

Entre los productos químicos que son de mayor preocupación están el plomo y el mercurio; pesticidas organofosforados utilizados en la agricultura y los jardines de casas; los ftalatos, presentes en productos farmacéuticos, plásticos y productos de cuidado personal

4) A vueltas con el maldito glifosato

El glifosato es el herbicida de mayor uso en el mundo, según apunta Equo, y, además de su uso en el sector de la agricultura también se emplea en espacios públicos y en jardines privados. “En países de la UE se venden más de 100 productos que contienen glifosato. 20/04/2017.

Equo ha pedido al Gobierno en el Congreso que ponga en marcha las medidas necesarias para restringir, reducir o, directamente prohibir, el uso del herbicida glifosato después de que se haya puesto en marcha una Iniciativa Ciudadana Europea para instar a Bruselas a restringir su uso.Desde el partido ecologista recuerdan que, en marzo de 2015, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, consideró este herbicida como “probable carcinógeno para los humanos”, una clasificación que se emplea cuando existen “evidencias limitadas” en seres humanos y “evidencias suficientes” en animales de laboratorio de que el producto o actividad puede causar cáncer a las personas.

El glifosato es el herbicida de mayor uso en el mundo, según apunta Equo, y, además de su uso en el sector de la agricultura también se emplea en espacios públicos y en jardines privados. “En países de la UE se venden más de 100 productos que contienen glifosato. La agricultura industrial utiliza ampliamente el glifosato en los cultivos como el trigo, el girasol o la colza”. Por eso, desde esta formación, integrada en el grupo confederal Unidos Podemos, En Comú Podem, En Marea, preguntan al Ejecutivo, a través de una iniciativa registrada en la Cámara Baja, cuál es su postura acerca del uso de este herbicida y cuáles serán sus medidas sobre esta materia. En este sentido, el documento insiste en que cada vez son más las evidencias científicas que señalan los peligros de esta sustancia, tanto para la salud humana como para el medio ambiente.

5) Francia

votará de nuevo en contra de la propuesta de la Comisión Europea (CE) de renovar la licencia del herbicida glifosato durante diez años, según ha avanzado el Ministerio francés de Transición Ecológica. Fuentes ministeriales confirmaron a Efe que el país se pronunciará en contra de esa renovación por las incertidumbres que persisten sobre la peligrosidad de esa sustancia. 2017/03.

Los Estados miembro de la Unión Europea (UE) deberán decidir a principios de octubre si aprueban la renovación de la autorización de uso del glifosato durante los siguientes diez años, un acuerdo que se ha visto retrasado dos años debido a la presión ciudadana. Y la negativa de Francia pone en peligro la mayoría de países necesaria para autorizar su aprobación, ya que tiene una posición clave para alcanzar la mayoría cualificada en este caso.

unnamedLA CLAVE PARA RENOVAR LA LICENCIA DEL GLIFOSATO SIGUE SIENDO LAS DISCREPANCIAS SOBRE SI ES O NO CANCERÍGENO

En 2016, Francia, junto con Malta, se opuso a la renovación de su licencia en la UE, que expira a finales de año. Otros siete países se abstuvieron, incluidos Alemania e Italia, lo que bloqueó una decisión que volverá a abordarse en octubre.

Se da la circunstancia de que mientras el Gobierno francés rechaza su utilización, los agricultores galos utilizan presisamente el argumento de su uso para justificar los ataques a los camiones y productos españoles, al considerar que tienen ventajas económicas por su utilización mientras que ellos deben buscar otras alternativas más costosas.

Según la organización Avaaz, miembro de la coalición “Stop Glyphosate” (“Paren el Glifosato”), esa sustancia es uno de los herbicidas más extendidos en el mundo y el debate se acrecentó tras su clasificación como probable producto cancerígeno por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer, perteneciente a la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Cabe recordar que tanto desde las organizaciones de productores europeas, como el Copa y la Cogeca, como recientemente en las organizaciones españolas, como AVA-ASAJA y la UPA, han venido defendiendo no sólo su uso, sino que la autorización se amplíe hasta los 15 años en lugar de los diez que se está barajando ahora.

5bis) El Programa Antídoto se opone al uso de bromadiolona para envenenar …..

El Programa Antídoto está formado por 9 organizaciones: WWF España; SEO/Birdlife; FAPAS; Fundación Oso Pardo (FOP); Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ); Grupo para la Recuperación de la Fauna Autóctona y su Hábitat (GREFA); Ecologistas en Acción; Sociedad Española para la Conservación y Estudio de los Mamíferos (SECEM) y Asociación Veterinaria para la Atención a la Fauna Exótica y Silvestre (AVAFES Canarias).

El presidente de ASAJA-Sevilla, Ricardo Serra, ha defendido en el Consejo Ecómico y Social Europeo (CESE) , en representación de todos los agricultores y cooperativas de la UE, la necesidad de aparcar los argumentos emocionales, de escuchar a las agencias europeas competentes y de desbloquear la renovación del glifosato apoyando su resolución en criterios exclusivamente científicos.

Tal como ha expuesto el presidente de ASAJA-Sevilla, Ricardo Serra, “la agricultura europea no puede prescindir del glifosato, un producto esencial para los agricultores, debido a su disponibilidad, su inocuidad y su buena relación calidad-precio”. Tanto en la agricultura convencional, como en prácticas de cultivo sostenibles como la producción integrada o la agricultura de conservación, el glifosato, dada su inocuidad, “es sin lugar a dudas la materia activa más indicada, ya que evita multiplicar tratamientos o practicas mecánicas que conllevan mayor erosión del suelo, mayores emisiones de CO2, menor retención del agua en el suelo y riesgos de escorrentías e inundaciones”.

El presidente de ASAJA-Sevilla, que es también miembro del Comité Económico y Social Europeo en representación de los agricultores, ha intervenido este miércoles 20 en el pleno del CESE para dejar clara la “postura unánime de todos los agricultores europeos a favor del glifosato” y para “instar a la Comisión Europea a escuchar a las agencias europeas competentes y a desbloquear la renovación del glifosato de esta materia activa apoyando su resolución en criterios exclusivamente científicos”.

NO HAY NI UNA SOLA RAZÓN DE PESO PARA PROHIBIR SU USO Y LO MÁS SENSATO SERÍA QUE LAS AUTORIDADES EUROPEAS DESBLOQUEEN ESTE ASUNTO YA

Si en los últimos años se había generado alguna duda sobre su inocuidad, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA), el Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania (BfR), la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (EPA) y las autoridades de evaluación de Canadá, Japón, Australia o Nueva Zelanda se han encargado de despejarla.

Siendo importante esta unanimidad de las agencias científicas en su respaldo, a juicio del presidente de ASAJA-Sevilla “lo relevante y decisorio tanto para el CESE como para la Comisión Europea y los Gobiernos de los 27 es que las dos Agencias que tienen el máximo nivel de competencia sobre este asunto en la propia Unión Europea -la ECHA y la EFSA (el organismo europeo al que compete la evaluación de las sustancias activas)- han emitido sendos informes favorables y han concluido que la sustancia activa glifosato no es cancerígena, mutagénica o tóxica para la reproducción”.

Tal como sostuvo Serra en su intervención, “la posición mayoritaria del sector agrario europeo se basa, además de en los criterios científicos, por si solos más que suficientes, en criterios medioambientales y cómo no, en criterios económicos y sociales, pues no debemos olvidar que la actividad agraria es una actividad empresarial”.

El presidente de ASAJA-Sevilla puso de manifiesto los datos ofrecidos en un reciente estudio elaborado en España por una importante consultora internacional y extrapolable al resto de la Unión Europea que cifra las pérdidas económicas que sufriría España por la prohibición del uso del glifosato en 2.000 millones de Euros anuales, a lo que habría que sumarle la pérdida de más de 5.000 puestos de trabajo. En otros países como Francia, Alemania o el Reino Unido, las estimaciones son muy similares.

Por tanto, concluyó Serra, “dado que no hay ni una sola razón de peso para prohibir su uso, lo más sensato sería que ya, en la próxima reunión de octubre, las autoridades europeas desbloqueen este asunto y aprueben la renovación del glifosato para el periodo máximo que establece la legislación comunitaria.”

6) Se registra en el Parlamento Europeo la Iniciativa Ciudadana para la prohibición de glifosato en la UE

Ecologistas en Acción se une a una coalición europea, constituida por organizaciones ecologistas y ciudadanas de todos los Estados miembros, para pedir la prohibición de glifosato, la reforma del procedimiento de aprobación de pesticidas y la creación de objetivos obligatorios de reducción del uso de pesticidas. 2017/01.

La Coalición Europea por la Prohibición del Glifosato, de la que forma parte Ecologistas en Acción, registra hoy en el Parlamento Europeo una Iniciativa Ciudadana Europea (ICE) para solicitar que el glifosato sea definitivamente prohibido.

La ICE necesitará recoger un millón de firmas de la ciudadanía europea a lo largo de 2017 para tener éxito. Además de solicitar a la Comisión Europea la prohibición de los herbicidas que contienen glifosato, pedirá que se modifique la normativa para la aprobación de pesticidas, de manera que se asegure que la evaluación científica de estos químicos se base sólo en estudios publicados y que hayan sido encargados por las autoridades públicas competentes y no por los fabricantes de pesticidas. Asimismo, solicita que se establezcan objetivos obligatorios de reducción del uso de pesticidas, con vistas a un futuro libre de estas sustancias.

Las evidencias sobre los efectos nocivos de glifosato sobre el medio ambiente y sobre la salud de las personas siguen creciendo. Por su dispersión y persistencia en el medio ambiente, por su presencia en niveles inesperados en sangre, leche y orina de las personas analizadas y por sus efectos sobre la salud, este herbicida ya es comparado por algunos científicos con el DDT. Además de la polémica declaración de glifosato como agente cancerígeno por parte de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), diversas publicaciones científicas vinculan el herbicida con efectos reproductivos (mayor frecuencia de abortos y defectos de nacimiento), neurológicos (mayor frecuencia de Parkinson) y hormonales (alteraciones endocrinas), entre otros.

Desde que en marzo de 2015 la Organización Mundial de la Salud (OMS) catalogara al glifosato como probable cancerígeno, Ecologistas en Acción, junto a movimientos sociales y ecologistas de muchos países de la UE, han lanzado con éxito campañas contra la renovación de la licencia de glifosato.

Gracias a la efectiva cooperación entre diversos movimientos ciudadanos, se consiguió impedir que se renovara su licencia durante otros 15 años. Incluso la extensión técnica de la licencia por 18 meses propuesta por la Comisión Europea no consiguió la mayoría cualificada de los estados miembros de la UE. A pesar de ello, la Comisión ha decretado –sin el consenso de los Estados miembros– la extensión de 18 meses a la espera de la decisión de la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) acerca de la cancerogenicidad de glifosato. Una vez se pronuncie la ECHA, la Comisión decidirá si renueva la licencia del glifosato y, en tal caso, bajo qué condiciones, antes de que finalice el 2017.

En el Estado español ya son más de 150 las administraciones que han aprobado mociones en las que se comprometen a no utilizar glifosato en la gestión de sus espacios públicos en defensa al derecho de la ciudadanía a vivir en un medio ambiente saludable.

    1. El glifosato y la fábrica de la duda

El pasado 29 de junio de 2016, la Unión Europea renovó la autorización del herbicida más vendido en la Unión Europea y en el mundo, el glifosato con una producción estimada en el año 2014 de 825.000 toneladas. Si bien, de manera temporal y por un período máximo de dieciocho meses frente a los quince años pretendidos por la Comisión Europea.

Probablemente, estos datos carezcan de interés para la ciudadanía, sino fuera por el rotundo éxito comercial de este producto y por los daños a la salud y al medio ambiente derivados de su uso. Por ello, la evaluación de la peligrosidad de este herbicida es la cuestión fundamental para su renovación. Al extremo, que cualquier sustancia que se dictamine como cancerígena no puede, salvo circunstancias excepcionales, ser comercializada en Europa ya que en este caso, el principio de protección a la salud humana tiene primacía frente a las razones económicas.

El procedimiento de renovación del glifosato navegaba en las aguas revueltas de varios estudios científicos que lo vinculaban con diversas afecciones a la salud humana lejos de la pretendida inocuidad alegada por la industria de los plaguicidas, cuando en marzo de 2015 la Agencia para la Investigación del Cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS) clasificó al glifosato como probablemente cancerígeno para las personas.

Desde ese momento, la fábrica de la duda comenzó a funcionar con la eficacia que ya ha demostrado en asuntos tan dispares como los riesgos del tabaco y la negación del cambio climático.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (el organismo científico asesor sobre los riesgos relacionados con los alimentos) recibió el mandato de la Comisión de examinar el informe de la OMS y, en noviembre de 2015 concluyó que es improbable que el glifosato plantee un peligro carcinogénico para el ser humano. Inmediatamente, la industria de los plaguicidas aplaudió la decisión comentando que esto, era el triunfo de la verdadera ciencia.

Lejos de ser una cuestión de ciencia se trata de una victoria de cierto tipo de política que basa sus decisiones y sus omisiones en la fábrica de la duda. Pues la duda producida por la contradicción de los dos informes científicos y, sobre todo, la conclusión de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria posibilitaba y sigue haciéndolo, la renovación del glifosato por quince años.

La falta de asepsia y transparencia del informe de la Autoridad Europea, los conflictos de interés de una parte importante de sus miembros (las “puertas giratorias” también existen en los organismos científicos asesores), lo cuestionable de su dictamen basado en estudios realizados por la industria y no accesibles a su revisión por otros científicos al gozar del privilegio de la confidencialidad por razones comerciales, hacen que la decisión del legislador europeo de renovar el glifosato no sea el resultado lógico de una conclusión basada en la ciencia sino en una duda de origen político.

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7) La multinacional Monsanto

ha declarado que, debido a los problemas que sufre recientemente la economía agrícola, sus ganancias en 2016 coincidirán con el peor de los escenarios que habían previsto, mientras que su estrategia de disminución de costes hará que tengan que efectuar nuevos despidos. 2016/11/30.

Los bajos precios de las materias primas deberían conducir a una mayor consolidación en el sector agrícola, señaló el Presidente Ejecutivo Hugh Grant un mes después de que sus rivales Dow Chemical Co y DuPont decidieran fusionarse.

Sin embargo, los intentos recientes de Monsanto de volver a negociar la posible compra de Syngenta se han visto frustrados, dado que la empresa agroquímica suiza rechazó el año pasado una oferta de 45.000 millones de dólares, según Grant.

Los inversores y analistas de Wall Street se han estado preguntando qué haría Monsanto para potenciar su catálogo de agroquímicos – especialmente después de que abandonara en agosto su intento de comprar Syngenta.

Pero los problemas con las divisas, los bajos precios de las materias primas y el que los agricultores se aferren cada vez más a la cartera han contribuido a crear unas condiciones de mercado especialmente duras para la empresa de St. Louis.

El exceso global de producción de maíz y soja ha hecho que los precios se mantengan bajos durante el tercer año consecutivo, mientras que la presión de los inversores y el deseo de reforzar los beneficios – y el catálogo de productos – ha llevado a las principales empresas agrícolas del mundo a tener que negociar acuerdos.

A finales del año pasado, DuPont y Dow Chemical anunciaron una fusión total valorada en 130.000 millones de dólares.

Las acciones bajaron un 2,1%, mientras que el índice Nasdaq cayó un 0,9%.

En el trimestre que terminó el 30 de noviembre, las ventas de dos de las principales fuentes de ingresos de Monsanto disminuyeron. Las ventas de semilla de maíz híbrida y transgénica cayeron casi un 20% respecto al año pasado, hasta los 745 millones de dólares.

Las ventas en el departamento de “aumento de la productividad agrícola” de la empresa, que incluye su herbicida Roundup, cayeron un 34% hasta los 820 millones de dólares.

Monsanto registró unas pérdidas trimestrales menores de lo esperado el pasado miércoles, gracias en parte al aumento de las ventas de soja en Brasil y al crecimiento de la demanda de las nuevas semillas de soja y nuevas líneas de producto de la empresa.

En octubre, Monsanto anunció que recortaría 2.600 puestos de trabajo en todo el mundo, como parte de una estrategia de reestructuración destinada a recortar costes, que también incluye la consolidación de algunos centros de negocios e investigación y la salida del mercado de caña azucarera.

La empresa anunció el pasado miércoles sus nuevos planes de recortar un total de 3.600 puestos de trabajo, lo que supone en torno al 16% de su plantilla total, para el año 2018, y espera obtener de 1.100 a 1.200 millones de dólares gracias a esta reestructuración, una cifra que había estimado previamente en unos 850-900 millones de dólares.

La empresa también declaró que espera que sus ganancias hasta el 31 de agosto de 2016 se mantengan en la mitad más baja de la horquilla de 5.10 a 5.60 dólares, en parte debido a la debilidad de la divisa en Argentina.

Las pérdidas netas de la empresa fueron de 253 millones de dólares, o 56 céntimos por acción, en el primer trimestre que terminaba el 30 de noviembre, en comparación con el beneficio de 243 millones de dólares, o 50 céntimos por acción, que había tenido un año antes.

Las ventas totales de Monsanto cayeron un 22,7%, hasta los 2.220 millones de $.

8) Canibalismo corporativo: lo que viene. 04/01/2016.

La fusión entre Monsanto y Syngenta, dos de las más grandes y combatidas empresas de semillas transgénicas y agrotóxicos a nivel mundial, parecía una mala fantasía. Hoy es probable, y sólo una de las fusiones espectaculares que están ocurriendo. Aunque Syngenta rechazó por segunda vez a Monsanto –porque quiere más dinero–, otras dos gigantes, DuPont (dueña de Pioneer) y Dow Chemicals, acordaron fusionarse en diciembre 2015. En 1981, el Grupo ETC (entonces llamado RAFI) denunció que las empresas de agroquímicos estaban comprando las semilleras, y que su objetivo era desarrollar cultivos que toleraran los tóxicos de las propias empresas, para crear dependencia de los agricultores y vender más veneno, su negocio más lucrativo. Nos llamaron alarmistas, dijeron que tal tecnología nunca iba a existir; hasta que en 1995 la industria comenzó a plantar transgénicos: exactamente ese tipo de semilla.

En ese entonces había en el mundo más de 7 mil empresas que producían semillas comerciales, la mayoría familiares, y ninguna controlaba el 1% del mercado; 34 años después, 6 trasnacionales controlan 63% del mercado global de semillas y 75% del mercado global de agrotóxicos.

Monsanto, Syngenta, DuPont, Dow, Bayer y Basf, todas originalmente fabricantes de veneno, son las 6 gigantes que controlan agrotóxicos, semillas y el 100% de los transgénicos agrícolas, que es la más clara expresión de la fusión de ambos negocios. Como casi no quedan empresas para comprar, se dedican ahora al canibalismo.

Syngenta es la más grande de agrotóxicos a nivel global, por lo que hasta la empresa china de agrotóxicos, ChemChina, ofertó por ella, pero no le llegó al precio.

Monsanto insiste con Syngenta porque necesita desesperadamente acceder a nuevos agrotóxicos, ya que su producto estrella, el glifosato, está en crisis. En dos décadas de transgénicos, el uso masivo de glifosato, ha generado 24 malezas resistentes que colocan en inmensos problemas a los agricultores. El aumento de cáncer, abortos y malformaciones neonatales en las zonas de cultivo de transgénicos en Argentina, Brasil, Paraguay es de proporciones epidémicas.

Que hijos de campesinos mueran no parece importarle a Monsanto, pero la Organización Mundial de la Salud declaró en 2015 que el glifosato es cancerígeno en animales y probablemente en humanos y eso sí fue un golpe. Por esto y más, a Monsanto le urge cambiar de agrotóxicos, cambiar de nombre por su enorme desprestigio, y si puede, cambiar de sede, para evitar impuestos.

El glifosato inventado por Monsanto es el agrotóxico más vendido en la historia de la agricultura. Solo por las plantaciones de maíz y soja transgénicos, su uso aumentó 20 veces en Estados Unidos en 17 años, cifras similares en Brasil y Argentina; y 10 veces a nivel global. Pero el negocio del glifosato va en declive. Y Monsanto, engolosinada con su cuasi monopolio de transgénicos, no ha hecho investigación en nuevos productos: en 2013, el maíz transgénico tolerante a glifosato representaba el 44% de sus ventas totales, la soja transgénica tolerante a glifosato el 11%, y más del 30% de sus ventas provienen de ventas de formulaciones de glifosato (RoundUp, Faena, Rival y otras marcas)

El glifosato ya no funciona, sus impactos son muy graves, pero los maíces transgénicos de Monsanto van casados con éste. Por eso le urge que se autorice su siembra en México, lo cual le daría un respiro para vender sus semillas obsoletas, hasta que allí pase lo mismo: malezas resistentes, baja producción, semillas mucho más caras y patentadas, epidemia de cánceres y deformaciones fetales. Todo junto a contaminar transgénicamente esa región, que es el centro de origen mundial del maíz, dañando gravemente el patrimonio genético, cultural y de agro-biodiversidad más importante del país.

Huelga decir que hay mucho mejores opciones para producción de maíz y que México no necesita sembrar transgénicos para abastecer su consumo, ya que produce más del doble de su demanda nacional para consumo humano. Si Mexico importa maíz pese a eso, es solamente porque le conviene como negocio a las trasnacionales de cría de animales en confinamiento (principalmente pollos y cerdos). Se podría producir la misma cantidad de animales, en menor escala y a manos de muchos pequeños productores, con una diversidad de piensos y forrajes, según región y necesidad.

Aunque Monsanto es el caso más evidente, todas las gigantes de transgénicos tienen iguales intenciones, con otros químicos también muy tóxicos. Pero todas están topando con los límites de su propia ambición. Así, además de estas fusiones que monopolizan enormes porcentajes de cada rubro; emergen nuevos escenarios corporativos al entrar en juego otros sectores, como las transnacionales de fertilizantes y maquinaria agrícola. El Grupo ETC analiza esta coyuntura en un nuevo informe sobre fusiones corporativas: Breaking Bad: Big Ag MegaMergers in Play, que en breve estará disponible también en castellano.

Según ventas de 2013, el mercado mundial de semillas fue 39.000 millones de dólares (mmdd), el de agrotóxicos 54 mmdd, el de maquinaria agrícola 116 mmdd y el de fertilizantes 175 mmdd. La tendencia parece ser que los dos últimos engullirán a los otros, creando un escenario de controles oligopólicos aún más amplios. Por ejemplo, la transnacional de maquinaria John Deere tiene contratos con 5 de las 6 gigantes de transgénicos, para aumentar sus ventas a través de pólizas de seguro que condicionan a los agricultores a usar sus semillas, agrotóxicos y maquinaria.

Tecnologías de automatización, drones, sensores y datos del clima, también están concentrados en esas empresas y se ofertan en el paquete. Si estas fusiones se permiten, vamos hacia nuevos oligopolios que controlarán semillas, variedades, agrotóxicos, fertilizantes, maquinarias, satélites, datos informáticos y seguros. Y que dañarán, contaminándolas y por otras vías, a las opciones reales para la alimentación y el clima: la producción campesina, descentralizada, diversa, con semillas propias, que son quienes ya alimentan a la mayoría de la población y enfrían al planeta.

    1. 9) La UE rebaja la categoría carcinógena que la OMS atribuye al glifosato

      1. La agencia europea de seguridad alimentaria afirma que es “improbable” que cause tumores en humanos. Emilio de Benito. 02/12/2015.

El glifosato es el herbicida más utilizado en el mundo, como reconoce el grupo de investigación sobre cáncer de la Organización Mundial de la Salud, el IARC. Por eso, y porque se utiliza en cultivos transgénicos resistentes a él (el producto, denominado Roundup, elimina todas las otras plantas), su seguridad está en constante escrutinio. Una reciente evaluación de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha determinado que “es improbable que suponga un riesgo carcinogénico en humanos”.

La declaración sería una de tantas si no fuera porque en marzo de este mismo año el IARC concluyó otorgó a este producto la clasificación 2A, que se aplica cuando hay evidencia de que se trata de productos “probablemente carcinogénicos” en humanos. Justo lo que niega la EFSA.

No es la primera controversia sobre el potencial riesgo de este producto. Como admite el propio IARC, la agencia de evaluación estadounidense lo consideró “posiblemente carcinogénico” en 1985; lo catalogó como “no carcinogénico” en 2001, y posteriormente volvió a elevar el nivel de riesgo. La IARC afirma que hay “suficientes pruebas” de que causa tumores en animales, y de que daña el ADN y los cromosomas de células humanas en cultivo. En cambio, no se ha demostrado este efecto en bacterias.

La EFSA afirma que ha actuado después del trabajo de la OMS para ver si debía revisar su evaluación, y que, una vez eliminados estudios en los que el producto presentaba impurezas, centrándose solo en los demás, no debía variar sus consideraciones de seguridad.

La clasificación de la IARC dio más fuerza a una campaña contra el uso de este herbicida de las organizaciones ecologistas, con Greenpeace a la cabeza. Y, con las dudas ahora suscitadas, no parece que se vayan a aquietar o a confirmar los temores. Las sospechas llevan tiempo agitando la vida de los campesinos, sobre todo en Latinoamérica, especialmente en Argentina –donde se ligó su uso a un aumento de cáncer entre los agricultores– y Colombia, que producen cultivos transgénicos (algodón y soja, principalmente). En Colombia también se usaba el herbicida para eliminar plantaciones de coca. En España, por ejemplo, el informe de la OMS de marzo provocó que personal de los servicios municipales de jardinería de Barcelona, por ejemplo, pidiera que se dejara de usar.

10) RoundUp, el producto estrella de Monsanto en la ‘picota’

En breve, según han publicado diversos medios, RoundUp, el producto estrella de Monsanto, no podrá venderse libremente en “gardens” de Francia. El herbicida más vendido del mundo contiene glifosato y los estudios muestran que se trata de un producto nocivo y carcinogénico. Ségolène Royal, la ministra de Medio Ambiente gala, ha señalado que su venta estará prohibida en “gardens”, tiendas de jardinería y supermercados. Se trata de una medida efectista, porque seguirá aplicándose en la agricultura francesa, pero todo el mundo sabe que es el principio del fin…

Temblad, capitalistas de Monsanto.

Vuestro imperio empieza a resquebrajarse. La revolución “bio” es imparable. La medida de Ségolène Royal es más efectista que otra cosa, porque este producto altamente tóxico seguirá utilizándose en miles y miles de hectáreas de cultivos convencionales franceses. Pero, a veces, todo gran cambio empieza con un primer paso diminuto. El glifosato es un compuesto químico que la Agencia del Cáncer de la Organización Mundial de la Salud ha calificado en marzo como “probable” cancerígeno en humanos. Pero todos ya sabemos que instituciones internacionales como la citada son fuertemente presionadas por los lobbies químicos y de otros sectores.

Otros muchos estudios independientes muestran la notable toxicidad del glifosato. Muchos otros pesticidas, además del de Monsanto, incorporan este principio químico devastador. Muchos de nosotros llevamos glifosato en la sangre. Hemos sido expuestos de diferentes maneras. Una de ellas, a través de la dieta. Monsanto se enfrenta a cientos y cientos de juicios en todo el planeta por los efectos devastadores de su producto más vendido en la salud humana. Además, el RoundUp también causa estragos en la diversidad de las zonas agrarias donde es aplicado. Esperemos que esto sea el principio del fin y que pronto, en todo el planeta, sean prohibidos los plaguicidas cuyo fin es acabar con la vida.

    1. 11) Un informe científico sobre el glifosato alerta sobre sus peligros para la salud y el medio ambiente

La red de acción en plaguicidas PAN Internacional ha elaborado un monográfico sobre el herbicida más utilizado del mundo, el glifosato, cuya traducción al castellano ha sido realizada y presentada por Ecologistas en Acción. El informe recopila abundante información científica sobre sus efectos para la salud y el medio ambiente, y pone en alerta a reguladores, gobiernos y personas usuarias de todo el mundo.

Además de advertir de los efectos adversos sobre el glifosato, el informe también contiene una sección útil en la gestión alternativa de malezas y proporciona información sobre una amplia variedad de enfoques no químicos para el control de malezas en diversas situaciones.

Para las entidades que han participado en el informe, la fuerte publicidad y labor de marketing de Monsanto, el principal fabricante e inventor de glifosato, bajo su marca Roundup, ha dado lugar a la percepción generalizada de que el producto químico es “seguro”, a pesar de las crecientes evidencias científicas y denuncias sobre sus daños para la salud y el medioambiente.

El documento presentado por Ecologistas en Acción aporta una detallada revisión sobre los efectos adversos para la salud humana del herbicida. Intoxicación aguda, daño en riñón e hígado, desequilibrios en el microflora intestinal y el funcionamiento intestinal, cáncer, alteraciones endocrinas, disminución de la fertilidad y daños en el desarrollo fetal, daños neurológicos y disfunción del sistema inmune, son algunos de los efectos sobre la salud recogidos.

El glifosato está clasificado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como “probablemente cancerígeno” y está incluido en la “lista de plaguicidas altamente peligrosos” de PAN Internacional La red global está llamando a sustituir el herbicida por enfoques agroecológicos para el manejo de malezas en sistemas de cultivos diversificados y para situaciones que no son de cultivo.

El glifosato se está utilizando ampliamente como herbicida en agricultura y en ocasiones como desecante antes de la cosecha, con mucha intensidad sobre cultivos transgénicos, lo que supone que queden residuos sobre nuestros los alimentos. También es ampliamente utilizado en los huertos familiares y los lugares públicos, incluidos los bordes de la carretera, parques y jardines. Debido a ello numerosas publicaciones han encontrado residuos de este herbicida en pan, cereales, cervezas o incluso en el agua para beber.

Todos los análisis llevados a cabo sobre su presencia en la orina humana han arrojado datos positivos tanto en la población europea como americana. En EE UU se ha llegado a detectar incluso en la leche materna.

Como resultado, están aumentando drásticamente las prohibiciones y restricciones nacionales, así como la acción voluntaria de las autoridades locales para reducir su uso. Sri Lanka fue el primer país en prohibir su uso por completo; Italia ha prohibido el uso de pre-cosecha y el uso en lugares públicos; Francia está eliminando gradualmente su uso en las ciudades y zonas comunes.

Los impactos ambientales que se detallan en la monografía son también alarmantes, e incluyen efectos adversos sobre el funcionamiento de los ecosistemas, los servicios de polinización, el control biológico, la fertilidad del suelo y la salud de los cultivos. Los residuos son comunes en el medio ambiente, incluso en el agua de lluvia, en aguas superficiales y subterráneas, y en el medio marino.

El glifosato puede persistir en algunos suelos hasta tres años y hay evidencia de bioacumulación. La resistencia a glifosato se registra ahora en 35 especies de malezas y en 27 países, en su mayoría causados por el uso repetido de glifosato en cultivos transgénicos, la agricultura sin labranza y el uso de equipamiento.

    1. 12) El glifosato puede acortar el embarazo y reducir el peso del bebé

Glyphosate-3D-ballsLa Universidad de Indiana está desarrollando un estudio con evidencias sobre la capacidad del glifosato como disruptor endocrino que afecta al embarazo y al desarrollo del bebé.

El primer hallazgo del estudio es que el glifosato está presente en la orina de más del 90% de las mujeres que pasan por los servicios de obstetricia de Indiana, EEUU, a un nivel medio de 3,44 microgramos por litro.

Aunque el estudio aún debe pasar el proceso de revisión por pares, el científico al cargo, el Dr. Paul Winchester, ha hecho estas declaraciones en la Conferencia de la Red de Salud Ambiental Infantil (CEHN), organización dedicada a proteger a la infancia de los tóxicos ambientales :

En nuestro estudio, que está en curso, las madres con niveles relativamente más altos de glifosato tenían más probabilidades de tener embarazos más cortos y parir bebés con menor peso al nacer, resultados por los que debemos preocuparnos”.

El Doctor añadió que los embarazos más cortos y de menor peso se relacionan “con bebés con un coeficiente intelectual menor y con un mayor riesgo de desarrollar síndrome metabólico“.

Otros muchos estudios científicos, cuyos resultados recoge el monográfico sobre glifosato de la Red de Acción contra pesticidas de Europa, demuestran que el glifosato perturba los estrógenos (hormonas femeninas), los andrógenos (hormonas masculinas), otras vías relacionadas con los esteroides y causan crecimiento de células cancerosas en mamas y próstata (Gasnier et al 2009).

Los estudios respaldan que incluso a dosis inferiores a las utilizadas en la agricultura o permitidos como residuos en alimentos, las consecuencias de la alteración endocrina en el bebé durante el embarazo, como la alteración del desarrollo del cerebro, la diferenciación sexual o del metabolismo óseo, son graves.

    1. Contaminación omnipresente

A pesar de los graves efectos endocrinos, todos los estudios realizados en Europa muestran la presencia de glifosato en los cuerpos de la población. El último análisis fue realizado en Italia, donde analizaron la orina de 14 mujeres embarazadas y encontraron glifosato en todas ellas.

A este estudio se suma otro realizado en Portugal que encontró glifosato en el 100% de los voluntarios, o en Francia, en donde encontraron glifosato en el 100% de las muestras tomadas.

En España no se han realizado estudios semejantes pero nada indica que los resultados puedan ser distintos.

  1. Acción ciudadana contra el glifosato

Falta un mes para entregar las firmas recogidas por la Iniciativa Ciudadana Europea en contra del glifosato.

Ante la intención de la Comisión Europea de autorizar otros 10 años este herbicida tóxico, ante los elevados y ubicuos niveles de contaminación y sobre todo, ante los graves efectos en la salud y el medio ambiente, debemos actuar.

La ICE contra el glifosato ha recogido ya 40.500 firmas en España y 800.000 en toda Europa. Nos queda un mes de plazo para sumar más firmas y hacer llegar nuestro mensaje a la Comisión Europea.

13) Confirmado,

constatado, y demostrado, el plaguicida lindano es carcinógeno El grupo de trabajo fue presidido por Manolis Kogevinas, director científico adjunto e investigador del Centre de Recerca en Epidemiologia Ambiental (CREAL), centro aliado del Instituto de Salud Global (ISGlobal). 30/06/2015.

La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), la agencia de cáncer especializado de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha evaluado la carcinogenicidad de los insecticidas gamma-hexaclorociclohexano (conocido como lindano), el diclorodifeniltricloroetano (DDT) y del herbicida ácido 2,4-diclorofenoxiacético (2,4-D), el más empleado en el mundo. Tras revisar exhaustivamente la última literatura científica disponible, un grupo de trabajo formado por 26 expertos de 13 países, convocados por el Programa de Monografías de la IARC, ha clasificado el insecticida lindano como ‘carcinógeno para los humanos’ (se incluyen dentro del dinominado Grupo 1), aunque no se hallaron pruebas suficientes para la carcinogenicidad en humanos del lindano en el linfoma no Hodgkin (LNH).

La investigación sobre los efectos cancerígenos de la exposición a los pesticidas en los seres humanos es muy difícil. Es la primera vez en los últimos 30 años que un plaguicida (lindano) se clasifica como carcinógeno humano, aunque sabemos que muchos de los plaguicidas utilizados son cancerígenos tal como se ha comprobado en pruebas con animales“. “La evaluación del DDT como un ‘probable carcinógeno’ (Grupo 2A) también es importante.”

El DDT había sido uno de los insecticidas de uso más frecuente en todo el mundo. Su uso es limitado y, en la mayoría de los países, se prohibió debido a los extensos efectos perjudiciales sobre el medio ambiente. Estas evaluaciones indican que de forma clara se deben realizar muchos más esfuerzos en la investigación y prevención de los efectos negativos de los plaguicidas en los seres humanos”, añade el experto. La clasificación del DDT, el herbicida 2,4-D y el lindano El insecticida DDT fue clasificado como probable carcinógeno para los humanos, basándose en las suficientes pruebas existentes de que el DDT causa cáncer en animales de experimentación y en pruebas limitadas de carcinogenicidad en humanos.

Los estudios epidemiológicos encontraron asociaciones positivas entre la exposición al DDT y el LNH, el cáncer testicular y cáncer de hígado. También hubo una fuerte evidencia experimental de que el DDT puede suprimir el sistema inmune y afectar a las hormonas sexuales. Sin embargo, en general no hubo asociación entre el cáncer de mama y los niveles de DDT medidos en muestras de sangre o grasa.

El herbicida 2,4-D fue clasificado como ‘posible carcinógeno’ para los humanos (Grupo 2B), basado en evidencias insuficientes en seres humanos y en evidencia limitada en animales de experimentación. Los estudios epidemiológicos proporcionan una fuerte evidencia de que el 2,4-D induce estrés oxidativo, un mecanismo que puede operar en los seres humanos, y pruebas moderadas de que el 2,4-D provoca inmunosupresión, basados en estudios in vivo y in vitro. Sin embargo, los estudios epidemiológicos no encontraron un aumento importante o constante de riesgo de LNH u otros tipos de cáncer en relación con la exposición del herbicida 2,4-D.

El uso del DDT y el herbicida 2,4-D

El lindano se ha utilizado ampliamente para el control de insectos, tanto en la agricultura como para el tratamiento de piojos y sarna en las personas. Se produjo altas exposiciones entre los trabajadores agrícolas y en los aplicadores de plaguicidas. Sin embargo, el uso del lindano está prohibido o restringido en muchos países. Estudios epidemiológicos sobre las altas exposiciones agrícolas en EE.UU. y Canadá mostraron un riesgo un 60% mayor de desarrollar LNH en las personas expuestas al lindano. El DDT fue introducido para el control de enfermedades transmitidas por insectos durante la Segunda Guerra Mundial y más tarde fue aplicado ampliamente para erradicar la malaria y en la agricultura.

Aunque la mayoría de los usos de DDT se prohibió a la década de 1970, el DDT y sus productos derivados son altamente persistentes y se pueden encontrar en el ambiente y en los animales y los tejidos humanos en todo el mundo. La exposición al DDT se sigue produciendo, principalmente a través de la dieta. El uso restante y esencial de DDT es para el control de vectores de enfermedades, sobre todo para la malaria. Este uso está estrictamente restringido en virtud del Convenio de Estocolmo. Desde su introducción en 1945, el herbicida 2,4-D ha sido ampliamente utilizado para el control de malezas en la agricultura, la silvicultura y los entornos urbanos y residenciales.

Las exposiciones ocupacionales a 2,4-D pueden ocurrir durante la fabricación y aplicación, y la población en general pueden estar expuestos a través de los alimentos, el agua, el polvo, o la aplicación residencial, y durante la pulverización. Programa de Monografías IARC El resumen de las evaluaciones finales del grupo de trabajo de la IARC está disponible en línea en The Lancet Oncology, y las evaluaciones detalladas se publicarán como el volumen 113 de las monografías de la IARC. El Programa de Monografías IARC evalúa los riesgos de cáncer (posibilidad de que la exposición a una sustancia o agente pueda causar cáncer), pero no los riesgos asociados con la exposición. Un agente se considera como peligro de cáncer si es capaz de causar cáncer en algunas circunstancias. El riesgo mide la probabilidad de que ocurra el cáncer, teniendo en cuenta el nivel de exposición al agente.

La distinción entre peligro y riesgo es importante, y el programa identifica los riesgos de cáncer, incluso cuando los riesgos son muy bajos en los niveles de exposición actuales, porque los nuevos usos o exposiciones imprevistas podrían generar riesgos que son significativamente más altos. Referencia bibliográfica: Loomis, Dana et al. Carcinogenicity of lindane, DDT, and 2,4-dichlorophenoxyacetic acid.The Lancet Oncology. 23 de junio 23, 2015.

14) En un informe,

decenas de científicos, profesionales sanitarios y defensores de la salud de los niños hacen una llamada de atención sobre la creciente evidencia de que muchos productos químicos comunes y ampliamente disponibles ponen en peligro el desarrollo neurológico de los fetos y los niños de todas las edades. 04/07/2016.

Entre los productos químicos que son de mayor preocupación están el plomo y el mercurio; pesticidas organofosforados utilizados en la agricultura y los jardines de casas; los ftalatos, presentes en productos farmacéuticos, plásticos y productos de cuidado personal; retardantes de llama conocidos como polibromodifenil éteres (PBDE, por sus siglas en inglés); y contaminantes del aire producidos por la combustión de madera y combustibles fósiles. Los bifenilos policlorados (PCB, por sus siglas en inglés), una vez utilizados como refrigerantes y lubricantes en transformadores y otros equipos eléctricos, también son motivo de preocupación.

Los PCB se prohibieron en Estados Unidos en 1977, pero pueden persistir en el ambiente durante décadas, según uno de los firmantes de la declaración de consenso, la profesora de Biociencia Comparativa Susan Schantz, de la Universidad de Illinois, en Estados Unidos. El nuevo documento, ‘Project TENDR: Targeting Environmental NeuroDevelopment Risks’, se publica en la revista ‘Environmental Health Perspectives’. “Estos productos químicos están omnipresentes, no sólo en el aire y el agua, sino en productos de consumo cotidiano que usamos en nuestros cuerpos y en nuestras casas –alerta Schantz. Se puede reducir la exposición a productos químicos tóxicos y se necesita con urgencia para proteger a los niños de hoy y de mañana”.

El cerebro humano se desarrolla durante un periodo muy largo de tiempo, a partir de la gestación y continuando durante la infancia e, incluso, en la edad adulta temprana“, explica Schantz, miembro de la facultad en el Colegio de Medicina Veterinaria y en el Instituto Beckman de Ciencia y Tecnología Avanzada de la Universidad de Illinois. “Pero la mayor cantidad de crecimiento se produce durante el desarrollo prenatal. Las neuronas se forman, migran, maduran y se diferencian. Si interrumpir este proceso, es muy probable que tenga efectos permanentes“, advierte esta experta.

glifosantoINTERFIEREN EN LA ACTIVIDAD HORMONAL

Algunas de las sustancias químicas de interés, como los ftalatos y los PBDE, son conocidas por interferir con la actividad normal de las hormonas. Por ejemplo, la mayoría de las mujeres embarazadas en Estados Unidos tendrán un resultado positivo para la exposición a los ftalatos y los PBDE, los cuales alteran la función de la hormona tiroidea. “La hormona tiroidea está involucrada en casi todos los aspectos del desarrollo del cerebro, desde la formación de las neuronas hasta la división celular, la correcta migración de las células y la mielinización de los axones después de que las células se diferencien –apunta Schantz–. Se regulan muchos de los genes implicados en el desarrollo del sistema nervioso”. Schantz y sus colegas de Illinois están estudiando a los bebés y sus madres para determinar si la exposición prenatal a los ftalatos y otros disruptores endocrinos conduce a cambios en el cerebro o el comportamiento.

Esta investigación, junto con estudios paralelos en niños mayores y en animales, es un objetivo principal del Centro de Investigación de Salud Ambiental Infantil de Illinois, que dirige Schantz. Los ftalatos también interfieren con la actividad de la hormona esteroide. Estudios vinculan la exposición a ciertos ftalatos con déficit de atención, menor coeficiente intelectual y trastornos de conducta en los niños. “Los ftalatos están en todas partes; están en todo tipo de productos a los que estamos expuestos todos los días“, recalca Schantz.

El informe critica los lapsos reglamentarios actuales que permiten que los productos químicos se introduzcan en la vida de las personas con poca o ninguna revisión de sus efectos sobre la salud del feto y del niño. “Para la mayoría de los productos químicos, no tenemos idea de lo que están haciendo para el desarrollo neurológico de los niños –señala Schantz-. Simplemente no han sido estudiados“. “Y si se ve como algo que es un riesgo, las autoridades deben estar dispuestas a tomar una decisión sobre los productos químicos que podrían ser un mal actor y tenemos que detener su producción o limitar su uso“, dice. “No deberíamos tener que esperar 10 o 15 años –lo que permite que un sinnúmero de niños sean expuestos a ella, mientras tanto– hasta que estemos seguros de que es un mal actor“, propone.

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