El artículo que a continuación aparece, es una réplica a la de un artículo “bienintencionado”, publicado en el periódico del Valle de Lecrín, si alguien quiere saber a qué replica, solo tiene que pinchar el gráfico que a continuación se muestra.

protorres

valle

Sr. Director

Escribimos con relación a un artículo publicado en su periódico en el Nº289 de Diciembre de 2018, titulado “El ecologismo mal entendido”, al respecto del cual quisiéramos hacer algunas precisiones.

Sólo a título informativo, no está bien descrito el trayecto de las torres que se pretenden implantar en el Valle. No van a la Costa, si no más bien vienen de la costa y de la Alpujarra para encontrarse en una subestación eléctrica en el término municipal de Saleres y continuar hasta Granada y Baza. En el Balle se calculan unas 75 torres – algunas de 80 metros de altura y 300 metros cuadrados de base – y la subestación eléctrica ocuparía un terreno de aproximadamente 15.000 metros cuadrados. Como puede usted ver, no son cantidades baladíes.

Afirma el artículo que ha consultado el informe medioambiental de REE, cosa que celebramos puesto que es un informe de más de 1.500 páginas con relación a supuestas acusaciones pseudocientíficas. No obstante, no se habla en esos documentos de teoría pseudo-científica alguna y se reconoce como mínimo un impacto moderado en medio ambiente y paisaje. No sabemos si en el artículo se refieren a los posibles efectos cancerígenos de la radiación electromagnética que dichas torres e instalaciones emiten (reconocidos por ejemplo por la Agencia de Investigación sobre el Cáncer o el Instituto Karolinska de Estocolmo) o los efectos de la ionización del aire alrededor del cable de la línea, o la emisión de ruido y de ozono provocando lo que se llama el efecto corona, también dañino para la salud, la flora y fauna; y eso es lo que se considera como “teorías pseudo-científicas”. Si reconoce que los efectos pueden no ser saludables, por lo que han de evitarse las zonas urbanas y elegir las rurales y deshabitadas. El Valle tiene en torno a 23.000 habitantes y lo que se busca es que ese número aumente, no que disminuya.

Plantea también el supuesto dilema desarrollo/protección del medio ambiente (a lo que añadiríamos vida y patrimonio en este caso). Para nosotros es un falso dilema. Creemos que a comienzos del S. XXI existe la tecnología y conocimientos suficientes para no tener que sacrificar el medio ambiente al llamado progreso. Una confusión habitual, en la que también cae el artículo, consiste en creer que la energía que se transporta a través del sistema mallado de distribución eléctrica es energía limpia y que exclusivamente procede de fuentes renovables, y pone como ejemplo la eólica y la hidráulica. Como puede consultarse en la propia web de REE, estas energías suponen tan solo un 25% o 30% en el mejor de los casos. Otro 25% procede de la energía nuclear (por cierto, la Agencia Internacional de la energía acaba de alertar sobre el pico de uranio). Un 20% procede del carbón (Centrales térmicas) y el resto se las reparten el ciclo combinado y la cogeneración (gas en su mayor parte).

Las torres de alta tensión no van a traer desarrollo y progreso al Valle sino, más bien al contrario, empobrecimiento, por su efecto en el paisaje, medio ambiente, patrimonio y medios de vida, como turismo rural y servicios vinculados. Las torres atraviesan el Valle como una autopista que no comporta beneficio alguno y lo convierte, simplemente, en un lugar de paso de los que transporta, electricidad.

Finalmente consideramos relevante que este artículo habla, en MAYÚSCULAS, de falta de solidaridad. El que piense que el modelo tecnocrático de desarrollo actual se basa en la solidaridad es, como mínimo, superficial. Basta consultar la ingente bibliografía al respecto.

Y también creemos que la argumentación razonada es más útil que el epíteto y la descalificación. Por ello, no contestaremos a ninguna de las descalificaciones a que el artículo se refiere, a lo que es una grave preocupación por nuestra parte. Las descalificaciones suelen decir más de quien las enuncia que de aquellos a quienes están dirigidas.

Agradeceremos, Sr. Director, su atención y si usted desea más información sobre nuestra posición, no dude en ponerse en contacto con nosotros. Agradecemos también que haga pública esta carta.

Plataforma No a las Torres

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