unnamedEl día internacional de los bosques nos pilla en Andalucía con un Plan Forestal arrinconado.

 

Ecologistas en Acción exige que se aproveche la actualización del Plan forestal Andaluz, vigente desde el 89, para su relanzamiento como pilar fundamental de la auténtica revolución verde que Andalucía necesita.

El Plan Forestal Andaluz constituyó un hito histórico al ser aprobado por el Parlamento Andaluz por unanimidad y tras haber sido apoyado por la mayoría de las organizaciones socioambientales de Andalucía. Programaba el modelo forestal a 60 años vista, periodo muy largo para lo que acostumbran los planes públicos, pero del todo adecuado dada la complejidad de los procesos ecológicos sobre los que se pretendían actuar, con una premisa básica, darle la vuelta a la política forestal heredada de la dictadura, de marcado carácter productivista, basada en plantaciones monoespecíficas, para recuperar el valor del monte mediterráneo y su biodiversidad asociada.

Pinos y ecucaliptos debían ir devolviendo el protagonismos a las masas mixtas con las poblaciones de quercus, encinas, alcornoques y quejigos como principales elementos a recuperar.

Su desarrollo, sin embargo, ha ido decayendo año a año, con partidas presupuestarias a la baja y objetivos que se han quedado en el camino, destacando el de incremento de la propiedad pública forestal, que se pretendía del 70 % en el plan y que ya ni siquiera aparece como objetivo a cumplir en las sucesivas revisiones del plan.

Ls inversiones que se presentan como derivadas del plan son en su mayoría adaptaciones no previstas de fondos europeos y no directamente relacionadas con el desarrollo del propio plan, destacando las derivadas de los programas de reforestación de tierras agrarias y las de mejora del monte alcornocal.

Otro gran fiasco es que la gestión de las fincas públicas no ha dado el resultado que debiera. Con prácticas de caciquismo administrativo, en lugar de vincular a las poblaciones locales con el monte, las ha alejando, instalándose el sentir de desafección del monte público y su gestión, cuando el objetivo debe ser el contrario, para lo cual hay que establecer mecanismos efectivos de participación pública, estructuras de gestión abiertas y transparentes que den voz a las organizaciones locales, programas que no hagan de la colaboración público-privada su único modelo, sino que se abran a cooperaciones público-comunitarias que permitan la imprencisdinble implicación y corresponsabilidad de la población con su monte.

Se ha seguido permitiendo el deterioro de buena parte del monte mediante roturaciones para cultivos, urbanizaciones, especialmente graves en el litoral, ocupaciones de vías pecuarias y bosques de ribera, que deberían haberse constituido ya hoy como espacios de vertebración ecológica del territorio y no que cada vez se están viendo más mermados en esa capacidad.

Y un gran nuevo reto, el cambio climático, que supone una gran amenaza para la conservación de las masas forestales mediterráneas, muy frágiles al estar ya en algunos casos al límite de su climax ambiental, como ocurre en buena parte de los alcornocales, pero que también s e traduce en una mayor afección por plagas y fenómenos adversos, incrementados por la invasión de especies frente a las que las poblaciones forestales autóctonas tienen escasa protección. Así, la seca de encinas y alcornoques está suponinedo un desastre ambiental que pone en peligro la mejor de las políticas de recuperación.

Pero el cambio climático también puede ser una oportunidad para el monte, los árboles son los mejores aliados para retirar el CO2 de la atmósfera, fijándolo en forma de madera, por lo que la protección del bosque y su expansión a zonas que actalmente tienen uso agrícola es cada vez más una cuestión de supervivencia de la especie humana y se debe atender de forma prioritaria.

Ecologistas en Acción Andalucía

2089 ejemplares en las calles y plazas granadinas (2018)
Árbol del amor (Cercis siliquastrum)

Las megaplantas solares llegan a Granada

en 2012, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 21 de marzo como Día Internacional de los Bosques. Mediante su celebración se rinde homenaje a la importancia de todos los tipos de bosques y se intenta generar conciencia al respecto.

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Cada vez que se celebra el Día Internacional de los Bosques, se alienta a los países a adoptar iniciativas en el plano local, nacional e internacional para la organización de actividades relacionadas con los bosques y los árboles, como, por ejemplo, campañas de plantación de árboles.

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El tema para 2021 es: “Restauración forestal: un camino a la recuperación y el bienestar”.

¿Cómo vas a celebrar este día?
  • Mira y comparte el vídeo sobre el Día Internacional de los Bosques (español, árabe, chino, francés, inglésruso).
  • Comparte el logo, el cartel y los pósteres (disponibles en 13 idiomas).
  • Organiza una actividad en la que se rinda homenaje a los bosques —la plantación de un árbol, un simposio, una exposición de arte, un concurso fotográfico— o participa en ella. No olvides contárnoslo: escríbe a la dirección IDF@fao.org y envía fotografías, para que podamos incluir tu actividad en la lista de actos que tendrán lugar en todo el mundo.
  • Únete a la conversación sobre el tema en los medios sociales, utilizando la etiqueta (hashtag) #IntlForestDay, para ver los mensajes clave, o tome una foto de tu bosque preferido y compártela con los amigos y amigas.

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